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Redirigir HTTP a HTTPS: por qué y cómo

Por qué redirigir HTTP a HTTPS por seguridad y SEO, en qué se diferencian ambos protocolos y cómo crear una redirección 301 permanente.

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Si estás pensando en redirigir HTTP a HTTPS pero no tienes muy claro cómo afectará a tu sitio web, este artículo te guiará en el proceso.

Te explicaremos la diferencia entre HTTP y HTTPS en cuanto a seguridad, rendimiento y optimización para motores de búsqueda (SEO, search engine optimization).

Además, veremos cómo transportan los datos los protocolos HTTP y HTTPS por internet y el papel fundamental de los certificados SSL.

Por último, repasaremos los pros y los contras de cada protocolo para que decidas si merece la pena dar el paso.

Diferencias entre HTTP y HTTPS

HTTP significa Hypertext Transfer Protocol (protocolo de transferencia de hipertexto). Es el protocolo que permite la comunicación entre distintos sistemas, transfiriendo información y datos a través de una red.

HTTPS, por su parte, significa Hypertext Transfer Protocol Secure (protocolo de transferencia de hipertexto seguro). Aunque funciona de forma similar a HTTP, HTTPS protege la comunicación entre servidores web y navegadores durante la transferencia de datos.

HTTPS asegura las conexiones con un protocolo de seguridad digital que usa claves criptográficas para cifrar y validar los datos. La forma más habitual de activar HTTPS en un sitio web es obtener un certificado Secure Sockets Layer (SSL) o Transport Layer Security (TLS).

Ten en cuenta que, aunque TLS se está convirtiendo en el estándar de HTTPS, la mayoría de los certificados SSL admiten ambos protocolos, SSL/TLS.

Cómo funciona HTTP

En la práctica, HTTP es un protocolo de capa de aplicación que los navegadores y los servidores web usan para comunicarse a través de internet.

Cuando un usuario quiere cargar una página web o interactuar con ella, su navegador envía una solicitud HTTP al servidor de origen que aloja los archivos del sitio. Estas solicitudes son, básicamente, líneas de texto que se envían por internet. Después se establece una conexión entre el navegador y el servidor, el servidor procesa la solicitud y devuelve una respuesta HTTP. Así es como las páginas web resultan accesibles para los visitantes.

HTTP frente a HTTPS: ¿cuál es mejor para mi sitio?

Técnicamente, no hay una respuesta correcta.

Todo depende del tipo de sitio que tengas y de los datos que gestiones. Por ejemplo, una sencilla web de portfolio y una tienda online con funciones de membresía y sistemas de pago digital tienen requisitos de seguridad distintos.

Sin embargo, aunque tu sitio no maneje información sensible, HTTPS se está convirtiendo en el estándar para todos los sitios web. Además, tener un certificado SSL activado en tu sitio aporta numerosas ventajas.

Ten en cuenta los siguientes factores a la hora de decidir entre HTTP y HTTPS.

Seguridad

Contar con medidas de seguridad sólidas y ofrecer una navegación segura en tu sitio web es fundamental.

En lo que respecta a HTTP frente a HTTPS, este último gana en seguridad.

El protocolo HTTP estándar no cifra las conexiones. Eso significa que las líneas de texto de una solicitud o respuesta HTTP son visibles para cualquiera que monitorice la conexión, incluidos los ciberdelincuentes.

Usar HTTP estándar suele plantear pocos problemas si el texto solo contiene información general, como al cargar una página pública.

Sin embargo, si contiene datos sensibles como nombres de usuario, contraseñas o datos de tarjetas de crédito, usar HTTP sin cifrar puede suponer riesgos graves para la seguridad. Como esa información es visible para cualquiera, las filtraciones de datos, los ciberataques y el robo de identidad se convierten en problemas serios.

Los usuarios pueden saber si están en un sitio HTTP fijándose en dos elementos. Primero, el icono que aparece antes de la URL (Uniform Resource Locator) puede mostrar un símbolo de admiración o el texto «No es segura» (Not secure). La advertencia también puede recomendar que no se introduzca información sensible o confidencial en el sitio. Segundo, la URL empezará por http://.

HTTPS = HTTP + SSL

Para proteger la información sensible de posibles filtraciones, los sitios web usan certificados SSL que crean una conexión segura entre servidores web y navegadores, protegiendo la transmisión de solicitudes y respuestas HTTP.

El uso de un certificado SSL es la diferencia clave entre HTTP y HTTPS.

HTTPS cifra la transmisión de datos para que no sea visible para hackers ni para cualquiera que monitorice la conexión. Así se garantiza la integridad de los datos y se evita que la información se modifique, se corrompa o se robe durante la transmisión.

Los protocolos SSL/TLS también autentican a los usuarios para proteger la información y asegurar que no llegue a personas no autorizadas.

Es fácil comprobar si un sitio usa SSL/TLS. Primero, debería aparecer un icono de candado a la izquierda de la URL, lo que indica que la conexión es segura. Segundo, la URL empezará por https://.

Ventajas para el SEO

Google no solo recomienda que todos los sitios usen HTTPS por su mayor seguridad, sino que también premia a estos sitios con un ligero impulso en el posicionamiento de las páginas de resultados del buscador (SERP).

Veámoslo con un ejemplo práctico. Imagina que la web de un competidor es parecida a la tuya en muchos aspectos, como el contenido, la velocidad y los backlinks. Sin embargo, esa web usa HTTPS y la tuya no.

Teniendo en cuenta el algoritmo de Google, lo más probable es que tu competidor aparezca por delante de ti, lo que le llevará a recibir más tráfico y otros beneficios de SEO.

Velocidad y rendimiento

Otra ventaja de HTTPS frente a HTTP es que las webs cargan más rápido con él, sobre todo si se usa con un servidor que admite HTTP/2.

HTTP/2 es compatible con el cifrado HTTPS y complementa sus protocolos de seguridad. Entre otras funciones, HTTP/2 reduce la latencia con un consumo bajo de recursos y aprovecha al máximo el ancho de banda.

El resultado son sitios que cargan más rápido y un rendimiento más fluido que con el protocolo HTTP estándar.

Cómo redirigir HTTP a HTTPS

Una vez instalado tu certificado SSL/TLS, envía todas las solicitudes HTTP a HTTPS con una redirección 301 permanente. Una 301 indica a los navegadores y a los buscadores que la URL HTTPS es la dirección real, así que el posicionamiento y los enlaces se conservan.

  • Apache: añade una regla de reescritura en .htaccess. Consulta cómo forzar HTTPS con .htaccess.
  • Nginx: añade un bloque de servidor en el puerto 80 con return 301 https://$host$request_uri;.
  • Cloudflare: activa Siempre usar HTTPS (Always Use HTTPS) y configura SSL/TLS en Completo (estricto) (Full (strict)).

Cuando la redirección funcione, actualiza los enlaces internos y tu mapa del sitio (sitemap) a las URL HTTPS, y revisa la propiedad HTTPS en Google Search Console.